Santa Elena / Helena
248/249 d.C.– 329/330 d. C.
Flavia Julia
Augusta Helena
Santa Elena fue la
primera emperatriz romana que abrazo el cristianismo. Se le reconoce el haber
traído de tierra santa algunos de los objetos mas venerados en la cristiandad,
entre ellos la cruz, los clavos y él rotulo que colgaba encima de la cruz.
Nace en Drepanaum dentro de la provincia del imperio romano llamada Bitinia
(Hersek, Turquía). Poco se sabe de su infancia, cronistas han escrito que
su padre era dueño de una hostería. Se sabe que fue esposa de Constantius
Chlorus y la madre del emperador Constantino. Vivio durante la persecución a
los cristianos. Persecución que acabo cuando su hijo asciende al trono del
imperio Romano, en el 324 d.C., como emperador absoluto.
Entre el
329 y el 330 d.C fallece Santa Elena y su cuerpo es llevado a Constantinopla y
sepultado dentro de la bóveda imperial en la iglesia de los Apóstoles.
Actualmente su sarcófago (que fuera hecho para su hijo) se encuentra en el
museo Pió Clementino del Vaticano.
Constantius Chlorus fue un general romano que fuera nombrado Cesar del imperio
en el 293 d.C por Maximiano a cambio de repudiar (divorciarse) a su esposa
Elena y casarse con la hija de este. Antes de morir Constantius, alrededor de
el 306 d.C. en Eburacum (York, Inglaterra) manda llamar a su hijo Constantino y
lo nombra su sucesor.
Una vez entrado en el poder en el 306 d.C., Constantino no solo manda traer a
su madre a su corte, pero le confiere titulos. Santa Elena parece vivir entre
el 307 al 311 d.C. en Augusta Treverarum, sede del imperio romano de occidente
en esos tiempos (Trier, Alemania). Luego en 312 d.C. ella se instala en el
fundus Laurentus al sudeste de Roma, Italia. Alrededor del 320 d.C. ella
manda hacer una capilla dentro del Palatium Sessorianum, hoy
alli se yergue la Basílica de la Santa Croce en Gerusalemme, donde se
encuentran depositadas las reliquias traidas de tierra santa.
Constantino le da el titulo de Augusta, luego Flavia y Julia. Él titulo de
Nobilísima Fémina se lo otorga antes del 324 d.C .
Santa Elena a sus casi ochenta años de edad, inicia su peregrinaje a tierra
santa entre el 326 y el 328 d.C. Al llegar a Aelia Capitolina (Jerusalén) se
puso en contacto con el obispo Macario para sobre ver las excavaciones en
busqueda de objetos de nuestro señor. Las excavaciones en el Gólgota dieron
fruto y se encontraron la cruz, los clavos y él rotulo de madera, en aquel
preciso lugar hoy en día se erige es la iglesia del Santo Sepulcro.
Se cuenta que durante la excavación se encontraron varios maderos pero para
determinar cual era el verdadero se los hizo tocar a una persona muy enferma.
La pieza de madera que lo curo fue proclamado como el verdadero madero de la
crucifixion. Una gran parte de la cruz se quedo en Jerusalén, pedazos se
enviaron a otras iglesias y a Roma. Algunos historiadores dicen que el pedazo
más grande de la cruz fue quemado por Saladino en 1168 tras vencer a los
cruzados que la llevaron a batalla.
Entre algunas de las obras que mando hacer en tierra santa está la de Basílica
en el Monte de los Olivos, la iglesia en el Gólgota y en el Monte de la
Ascensión. Aunque estas fueron destruidas y construidas repetidas veces con el
transcurrir de los siglos.
En el viaje de retorno, el navio donde iba Santa Elena se encontró con una gran
tormenta y se cuenta que para apaciguarla arrojo al mar uno de los clavos, los
otros dos se los dio a su hijo. En Chipre se dice que esa tormenta hizo que
anclaran en la isla.
Cronistas escriben que
a Santa Elena se le veía rezando en
diversas iglesias y que vestida modestamente. Algo diferente a las imágenes que
acostumbramos ver de ella, una dama del medioevo europeo ataviada con lujos. En
su vida los rezos iban acompañados de acciones dedicadas a ayudar a los pobres
y destituidos pero para comunidades enteras. Le reconocían su caridad hacia los
soldados, los prisioneros, las mujeres y hacia los niños. Entre sus acciones
recordamos las numerosas edificaciones cristianas que mando devolver, levantar
o embellecer.
En Europa mandó construir numerosas iglesias y a otras las ayudó económicamente
para embellecerlas o a devolverles los terrenos que les pertenecieron. El
terreno donde se ubica actualmente la Basílica de San Pedro en Roma fue
adquirido por ella para este propósito y más tarde su hijo erigió ahí una
basílica.
En 1492 durante reparaciones en el fundus Laurentus se descubrió detrás de un
fresco parte del rotulo de madera que colgó en la cruz de Jesús. Estaba escrito
en griego, latín y hebreo. Los expertos hoy en día han determinado que la
madera y la escritura corresponden a la época en que vivió Jesús Cristo.
Lo que su nombre significa
El nombre Elena viene del griego Helios, sol o
luz que también significa bella como la aurora, sol al amanecer, antorcha
brillante y reluciente. En otros idiomas su nombre se convierte en Helena,
Helen, Ellen, Eleanor, Elaine, Eileen, Ilona, Jelena, Olena, Halina, Helene,
Elna.
En castellano tambien la reconocemos por su nombre griego Helena.
La recordamos
Recordamos a Santa Elena el día 18 de Agosto y las iglesias ortodoxas del
este la recuerdan el 21 de Mayo. El 3 de Mayo es recordado como el día en que
se descubrió la cruz y se conmemoraba como el Día de la Santa Cruz hasta 1960.
Actualmente se celebra el día 14 de setiembre la Exaltación de la Cruz donde se
conmemora el regreso de la mayor cantidad de piezas de la Santa Cruz
recuperadas por el Emperador Heraclius después de ser tomadas por los persas.
Inspiración para otros
Bondad,
caridad, piedad, humildad, compasión, devoción y acción son los aspectos de la
vida cristiana de Santa Elena por lo que la recordamos. Los cristianos de su
época seguro la recordaban por su protección y apoyo a la iglesia. Desde Europa
hasta el medio oriente mando construir, restaurar, ornamentar, embellecer y
llevar reliquias a numerosas capillas, basílicas e iglesias. Dio consuelo a los
prisioneros y soldados, ayudo a los pobres y a poblaciones necesitadas. Con su
hijo Constantino mando abolir la muerte en la cruz.
Los viajes de la santa inspiraron que en épocas pasadas monjes fueran a la
ciudad santa e identificaran muchos lugares y monumentos que de otra manera
hubieran sido perdidos para la cristiandad. Aun hoy redescubrimientos como la
tumba de Zacarías el padre de Juan Bautista (en el 2003) merecen mención a la
inspiración que Santa Elena da a los arqueólogos.
Ese gran fervor cristiano que siente tiene que haber sido influenciado de
alguna manera por el gran amor que le tenía a su hijo (quien sentía gran
afinidad por el cristianismo) y por su nieto. Así también por los cristianos,
mártires y santos de la época, quienes con el ejemplo de sus vidas e incluso
sus muertes llenaron de enseñanzas cristianas a la santa.
Cabe resaltar que los objetos en si mismos no son que veneramos, sino lo
que estos representan, que nos hacen experimentar la gracia de Dios, su
omnipresencia, la del espíritu santo, la de su hijo Jesús y su madre Maria para
vivir una vida cristiana.
Patrona
Por su dedicación a la construcción en algunos lugares se le considera a
Santa Elena patrona de los trabajadores de construcción. Además patrona de los
arqueólogos, de las personas convertidas al cristianismo, de los matrimonios
difíciles, de las personas divorciadas, de las emperatrices, de los fabricantes
de agujas y los de clavos.
Cuando se pierde un objeto se recurre a Santa Elena y aparecerá sin buscarlo.
Es adorada en muchos países, aquí algunos
En el Perú, en la ciudad de Lima, en la basílica de la Vera Cruz muy cerca del
Palacio de Gobierno, se le rinde culto y en su fecha se expone un Lignum
Crucis. La familia T.V. esta muy agradecida a ella por los muchos favores y
bendiciones a ella concedida y le rinde culto a su patrona.
En Grecia, para el 330 después de años de construcción, Constantinopla (hoy
Estambul, Turquía) fue inaugurada, donde antes fue Bizancio, y esta se
convirtió en la nueva capital del imperio. Bizancio fue una ciudad Griega, esto
explica la veneración a Santa Elena y su hijo Constantino en las iglesias
ortodoxas de estos países y los muchos íconos dedicados a ella.
En Malta, en Birkirkara se le venera. En 1402 se erigió una capilla en su
honor, hoy es la patrona del pueblo y se hacen grandes festividades en su
honor. Nombres comunes entre las mujeres son Helen, Elaine o Eileen. Un nombre
popular entre los hombres es Eleno.
En Chipre, Santa Elena manda construir la iglesia (hoy monasterio) Stavrovouni
(Stavro = cruz, Vouni = montaña) en el monte Olimpo y otras en Tochni y Omodos.
Se mantiene un Lignum Crucis en Lárnaca, Stavrovouni. El 14 de setiembre se
celebra la construcción de la iglesia Stavrovouni, el día de la santa cruz.
Se cuenta que durante su retorno el mal tiempo hizo que se detuvieran en la
isla. Cuando llego parecía un desierto, no había llovido en mucho tiempo, las
tierras estaban secas, áridas y se habían llenado de serpientes. Por eso la
gente había tenido que emigrar. En su barco traía muchos gatos que al bajar a
la isla se comieron a muchas serpientes. No paso mucho tiempo y llegaron las
lluvias. Las los campos florecieron y las tierras volvieron a ser fértiles. El
tiempo paso y la gente que había emigrado comenzó a regresar.
Según el cronista chipriota Leontios Machairas del siglo XV tiene otra
historia. Cuenta que Santa Elena después de haber encontrado la cruz de
Jesús, y la de los dos ladrones llega a Chipre luego que su barco tuviera
problemas por el mal tiempo. Baja a la isla y deja la cruz del buen ladrón al
monasterio de Stavrovouni. Actualmente no se sabe que paso con esta cruz, solo
que una pequeña parte de esta se mantiene incrustada en una cruz de plata el
monasterio.
En Alemania, en la ciudad de Trier, considerada la ciudad más antigua de
Alemania. Fundada aproximadamente en el siglo XVI antes de Cristo por el
emperador Augusto, alguna vez residencia de Diocleciano, Constantino el Grande
y otros emperadores. Ahí Santa Elena es muy querida porque se dice llevo los
restos humanos de San Matías, que hoy descansan en la iglesia de San Matías.
Además una túnica sin costuras que se le adjudica a Jesús, actualmente en la
Catedral de San Pedro en Trier.
En España, Cantabria, Liébana, se encuentra el Santuario monasterio de Santo
Toribio. Su fundación, a mediados del siglo VIII, durante el reinado de Alfonso
I, se atribuye a un obispo de Palencia llamado Toribio, quien se refugió en la
Liébana al huir de los musulmanes, trayendo consigo el cuerpo del obispo de
Astorga, Santo Toribio, y las reliquias que éste trajo de Tierra Santa, entre
las que destaca el “Lignum Crucis”, considerado el mayor fragmento de la cruz
de Cristo.
En Italia, en Roma, Santa Elena manda construir en su palacio una capilla que
se convertiria en la Basílica de la Santa Cruz (Santa Croce in Gerusalemme).
Además frente a la Basílica de San Juan de Letran (San Giovanni in Lateranose)
se encuentra la Escalera Santa (Scala Santa), se dice que son los 28 peldaños
que tuvo que subir Jesús para ver a Poncio Pilatos, la escalera entera
fue llevada a Roma por Santa Elena.
En Estados Unidos, en California, en el valle de Napa, en la ciudad de Santa
Helena, fundada en 1876, se encuentra la iglesia de Santa Helena. Sus comienzos
se remontan a 1865, cuando le donan los terrenos al arzobispado de San
Francisco y se establece ahí una misión, mas tarde en 1887 se convierte en
parroquia y en 1889 se pone la primera piedra de la iglesia. Existe también la
misión Santa Cruz, en California, que fue fundada en 1791 como Misión la
Exaltación de la Santa Cruz, siendo la 12ava misión construida como parte de
las 21 misiones establecidas por los españoles en California.
En el mundo Catolicos, Ortodoxos y Cristianos le rinden adoracion.
Santa Elena, Santa Elena, Santa Elena de nuestro corazón, hoy día te recordamos
con cariño y devoción. Santa Elena, Santa Elena gracias por tu bendición.
Te invocamos, piadosa Santa Elena que tuviste la gloria de ser la primera
emperatriz romana que abrazo el cristianismo y que en unión de tu hijo
Constantino protegiste a la Iglesia dedicándote a servirla, y levantar
múltiples templos al Señor, aboliendo por respeto a Él, la muerte en la cruz,
aplicada a los malhechores. Tu solaz era conceder favores, indultar a los
desterrados y abrir los tesoros imperiales a los necesitados, lo que te valió
él titulo de madre de los pobres. El Señor recompenso tu eminente piedad y
humildad, elogiadas por grandes santos, concediéndote peregrinar a Jerusalén y
hallar la cruz y los clavos, instrumentos con que fuimos por El redimidos.
Otórganos del Señor, trabajar para su mayor gloria y la salvación del prójimo
poder cumplir con nuestros deberes y prepararnos así para poder llegar a su
Reino. Amen
Gracias Santa Elena por todas tus bendiciones.